
Parece que el paladar madrileño se va haciendo poco a poco al gusto del queso. Lo cierto es que hasta entrado el siglo XXI la tradición quesera madrileña (y nos atreveríamos a decir española, con algunas excepciones) era practicamente nula. Pero las cosas están cambiando.
Acostumbrados al imperial queso manchego, está claro que nuestra tradición quesera no tiene nada que ver con la de nuestros vecinos franceses o italianos, ni siquiera ocn ingleses o alemanes. Ellos consumen queso en grandes cantidades y practicamente a cualquier hora del día, mezclándolo con un gran número de platos, en multitud de recetas o tomándolo como postre. En nuestro caso, lo cierto es que el panorama en este sentido siempre ha sido bastante desolador.
La historia nos dice que, apesar de las más de 20 denominaciones de origen queseras recientemente concedidas, falta un auténtico conocimiento de las mismas y de los productos que se elaboran, así como un acceso claro y económico al canal de venta por parte de las mismas. Además, uno no deja de preguntarse, cómo un país en el que, de antiguo, las mestas han sido importantes protagonistas con un recorrido ovino kilómétrico (y por consiguiente de la leche que transportan), sólo encontramos tradición quesera en unas pocas regiones (principalmente Asturias, Cantabria, La mancha, Extremadura o Aragón).
No obstante, como decimos, desde esta primera decena del siglo XXI podemos entrever cierto esfuerzo por ahondar más en el conocimeinto de este producto gourmet. En madrid se han abierto un buen número de establecimeintos especializados en este ámbito. Uno de los más reconocidos es sin duda La Boulette, local que se encuentar en el centrico Mercado de La Paz (Lagasca 51). Otro de los importantes es Poncelet, establecimiento muy mimado situado en la calle Argensola 27, semiesquina con Génova. Este local ofrece quesos de todo tipo y de un gran número de regiones internacionales, así como de las principales denominaciones de origen españolas. También cabe mencionar La Quesería (en Blasco de Garay, 24), Cuenllas (en Ferraz, 3) o Bon Frommage (sólo quesos internacionales) en el Mercado de Chamartin. Lamentamos desde aquí el cierre de Deliquess, situado en Príncipe de Vergara (hacia Pío XII) y que ha tenido un corto periodo de vida.
Dentro de lo que podemos definir como grandes templos del queso, aunque no especializados exclusivamente en este alimento, podemos nombrar La Comercial (Narvaez 15), San miguel Vinos y Quesos (Pedro Texeira, 10) o el sempiterno Corte Inglés y su Club Gourmet.
